SI AÚN PUDIERAS…

 

 

 

Yo guardo el dolor como

si de un tesoro se tratara,

pero desearía perderlo

a la vuelta de una esquina

ajena aletargada en la frontera.

En el dolor no hay espacio

ni para otro ni para las palabras,

solo es uno bajo su propio techo

y corazas de lluvia extraña

que no dejan volar a la tristeza.

ni escapar del reflejo en el espejo

para borrarlo con la palma de la mano

sobre la fría luna, frío miedo, frío.

Y es tu dolor el que me ocupa

y araña y rompe, acompañando mi vida

con un abrazo tan solemne, prieto y desgastado

que apenas queda aire que acariciar

ni opciones más allá de ese poder

que me lleva y trae media vida a cuestas.

Yo guardo tú dolor para amansarlo

y protegerlo del hoy que le duele hasta las venas.

Si abrir la mano te sirviera, para ver

el vacío que generas, si tu mano se atreviera

a bailarle el silencio a tanta pena

podría esperarte allí junto a la entrada.

Es de tu pesar que te protejo,

lanzo y rebota de nuevo en ti,

perdido sin ti, ausente sin ti, y no lo sabes.

Tal vez sea el momento de dejarte

con tu destino que llamará al mío.

se me caen de las manos flores

que no son sino silencios de estas vidas rotas.

y retenerte de mi parte donde el sol

calienta lo que queda. Si aún pudieras…

 

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