PAISAJES

Hay paisajes que parecen soñados, si te pones a pensarlos, desaparecen. Hay que sentirlos para vivirlos, sus colores y los tiempos que los habitan, los olores tibios o fríos, dulces, salados o amargos como momentos dejados pasar sin saborearlos ni preñar la experiencia con todo ello para recrearlo o identificarlos en la memoria de tiempos postreros.

Hay horizontes que no deben ponerse, ni fronteras que no deben existir porqué no hay límites para mirar viendo y aprender. 

La piedra, construida o no, tiene vida, el agua y el viento le prestan su fuerza y a cada acto de creación se entretienen en derramarse y abrazar creando y desdibujando, transformando.

Hay paisajes para esconderse en ellos y otros para encontrarse y ser ellos, testigos de ese momento y de otros tiempos que los conformaron y abandonarlos como los vivimos para que puedan ser esperanza de otros ojos y otras vidas.

Los paisajes nos hablan de vidas pasadas y futuras, de trabajo por existir perdiendo lo mínimo en el camino, de esperanzas, de belleza en continuo cambio, son el presente que habitamos y luchamos y luchamos, si es que luchamos.

 

 

 

 

Esta entrada fue publicada en Poesía, Vida. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s