Y AHORA QUE CONOZCO

Y ahora que conozco

¿Qué hacer?,

¿Dejar que todo ocurra?

Todas las voces y sus destinos,

cada vida con su muerte

y el viento, deletreando las ausencias.

Los desnutridos silencios

que los amaneceres traen,

indolentes me lloran lágrimas vivas

desde un yerto corazón.

Y es que tu dolor ha desbocado la consciencia

yerma del vacío

Y es tu nombre sin poseer,

lo que lamenta mi reflejo de impotencia

entre brazos huecos, desbordadas ramas

entre la luz que deshiela

el claroscuro de tu savia.

Si han de suceder

más historias como estigmas

para poseer de la vida el sabor,

es del dolor que no huyo,

el que remueve terrones de esta tierra

recuperando espejos perdidos,

atrapando gajos de uno mismo,

más míos, cuanto más adentro.

 

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